Treinta y un horas, cuarenta y tres minutos

Cuando salió Final Fantasy XIII se le acusó de muchas cosas, entre ellas de que si se hubiese llamado Pasillo Simulator™ XIII acertarían de pleno. Ya conocéis mi afición a los juegos mierder, así que fui a GAME a comprar la Edición Coleccionista por 15€ (una pena que no quedara la normal, que está a diez) y me dispuse a comprobarlo.
He pasado por dos discos y un poco del tercero durante 31 horas y 43 minutos, y por primera vez en todo el juego estoy en un lugar que no es un pasillo. Siempre había pensado que las críticas, como todo, se tendían a exagerar, pero no. Casi 32 horas para salir del pasillo infinito del juego hasta llegar a la llanura de Gran Paals.
Y lo peor no es que el juego se limite a andar indefinidamente hacia delante, es que -hasta donde he llegado- es tremendamente sencillo y automático. La mayoría de combates se pasan pulsando A sin parar para darle a Atacar (el juego decide qué golpes o magias son mejores y automáticamente los elige por nosotros).
Como mucho, en algún combate tenía que cambiar los roles un par de veces, pero aun así con darle a la A todo el rato terminas ganando. En total habré tenido dos o tres combates complicados de verdad (y ahora mismo sólo recuerdo el de Odín, así que lo más seguro es que haya sido sólo ese).
Pero bueno, ya os contaré más en el análisis si lo termino algún día (espero que sí). Ya veré si mejora algo el juego o sigue siendo un paseo largo.











