Ayer por fin me terminé la nueva obra de Ubisoft Montreal, Prince of Persia Las Arenas Olvidadas y me pongo ya con el análisis. Es un juego que ha salido a la vez que la película, por lo que puede que no haya estado tan pulido como debería para poder aprovecharse del rebufo del cine, que como todos sabemos, es muy grande. Pero aun así, no es un mal juego, ni mucho menos. De hecho, me terminó enganchando de forma que lo he jugado sin parar hasta pasármelo, sin ningún juego más por medio.

Pero tras el salto tenéis unas opiniones más desarrolladas:

La historia nos pone en la piel del príncipe, que va a visitar a su hermano Malik, pero al llegar se encuentra con que las cosas no le van demasiado bien. Está en mitad de una guerra resignado a ver cómo caen sus tropas. Pero aún le queda una última esperanza, que es liberar al ejército del Rey Salomón, antaño gobernador de su ciudad, y que crearía unos guardianes de arena para defender la fortaleza. Y, aunque el príncipe se lo desaconseja, termina por hacerlo, y es cuando las cosas se tuercen y empieza el juego verdaderamente.

Tendremos que ir avanzando por el castillo casi siempre saltando por los objetos que haya, ya sean columnas o mástiles, o corriendo por las paredes… Algo común en la saga, pero que trae unas cosillas nuevas con el fin de innovar un poco. Se trata del control de la naturaleza. En determinados puntos del juego nos irán dando estos poderes, como pueden ser congelar el agua o poder ver cómo era el escenario en la antigüedad. Esto unido al poder característico de la saga, el control del tiempo. Estos poderes le dan mucho más juego a los escenarios, ya que no se limitan ahora simplemente a ir saltando por el escenario sin más, sino que deberemos ir usando en cada momento el poder que toca para ir construyendo el camino.

Sin duda es una buena idea, pero se ve empañada por el que se usa un poder casi exclusivamente desde que lo descubres hasta que te dan otro, sobre todo en las fases tempranas del juego. Desde que tienes un poder los escenarios están plagados de elementos que deben ser usados con él, a excepción de la parte final del juego, que mezclan todos los poderes, con bastante acierto a mi pensar. Sin duda hay momentos en los últimos escenarios que desesperan a más de uno o porque no sabes qué hacer o porque aun sabiéndolo, no lo consigues hacer bien nunca.

Gráficamente el juego pinta bastante bien. Utiliza el mismo motor gráfico que Assassin’s Creed II (si no me equivoco) y si bien no es para dejarte con la boca abierta, sí cumple su cometido, y con creces. Las fases dentro del castillo suelen tener salas enormes por donde moverse, aunque la decoración suela ser piedra en las paredes y poco más. Pero en los momentos que te mueves por los jardines o por los exteriores del palacio demuestran que el motor gráfico cumple muy bien. Son escenarios muy bonitos y vistosos, mostrando todo el lujo oriental que podría haber en un lugar así. Un detalle que se agradece es que todos los vídeos que hay en el juego están generados con el motor del juego, y no se ven nada mal, así no te cortan el ritmo de juego poniéndote una escena pre-renderizada que no pega con lo que tú ves en pantalla al jugar.

El modelado del príncipe, al no llevar túnica ni nada al vuelo no luce tanto como lo podía hacer Ezio cuando se movía y todo el traje se movía con el aire. Y los enemigos pecan de ser dos bastante similares, y la mayoría de ellos te los encuentras en las primeras horas y luego son los que se van repitiendo durante el juego. Una pena, ya que se podría haber innovado más en éstos.

La mecánica de juego es sencilla: ir saltando por los elementos del escenario, resolver pequeños puzzles y eliminar a los enemigos que nos van apareciendo. Para ello podemos usar nuestra espada o algunos poderes especiales para la lucha, que iremos comprando con un tablero de esferas. Cada enemigo te da X granos de arena, y cuando llegues a una cantidad determinada de ellos, ganarás una esfera que podrás colocar en el tablero para mejorar al príncipe, con cosas como más vida, nuevos poderes de ataque… Con respecto a los puzzles, pues decir que el 99% son con palancas. Os vais a hartar a girar palancas con el fin de dejar el escenario de forma idónea para luego ir avanzando nosotros. Esto es uno de los puntos flojos, ya que creo que podrían haber pensado algún tipo más de puzzles, ya que siempre lo mismo termina por aburrir.

En definitiva, es un juego que me ha gustado bastante, aunque tiene sus puntos flojos y peca de repetitivo. Sin duda se podrían haber hecho escenarios un poco más complicados (sobre todo los puzzles), más variedad de enemigos y creo que, si no se hubiese sacado al rebufo de la película, podrían haberlo pulido más y habría salido un juego muy bueno. Os lo recomiendo si os gusta un juego sencillo para ir pegando saltos por un palacio de hace miles de años Quizás para la próxima entrega deberían volver por la senda que marcó Prince of Persia 2008 o, si siguen por esta, hacer un juego más pulido y sin prisas.

7


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