Llevaba como dos años sin escribir absolutamente nada en el blog, así que he pensado que ya tocaba alguna cosilla. Hoy vengo a divulgar sobre algunos de mis Indies favoritos de Switch, que son los nuevos Triple A.

En concreto, voy a escribir un puñado de análisis breves para los juegos que más me han sorprendido y más he disfrutado en Switch. Vamos a ello.


Thimbleweed Park

No tengo muy claro si esto podría considerarse Indie realmente, porque tiene detrás a Ron Gilbert, que es una leyenda en lo que Aventuras Gráficas se refiere, pero como hizo un Kickstarter en su día para sacar ésta maravilla… Le voy a colar en la lista de todas formas.

Si te gusta la saga The Monkey Island, Day of Tentacle, Maniac Mansion y en general cualquier juego de la época dorada de las Aventuras Gráficas, deja de leer y ve a jugar a Thimbleweek Park. En serio.

A día de hoy, con tantos “quiero y no puedo” que apelan a la nostalgia para tratar de repetir la fórmula del éxito de sus antepasados, Thimbleweed Park es una más que agradable sorpresa de principio a fin. Un magnífico “point and click” que según mi criterio, dentro de su género, es un 10/10. Bueno, un 11/10 si tenemos en cuenta que en la versión de Switch puedes jugar donde quieras, y que es muy cómodo de manejar sin ratón y teclado, claro. La historia te engancha hasta el final, los personajes derrochan carisma, tanto principales como secundarios, los puzzles están maravillosamente equilibrados y en general estarás hablando de él durante meses. Especialmente si puedes comentar las últimas horas de juego con alguien, claro.

De duración anda en torno a las seis horas, pero para mi eso es un punto a favor. Vamos, que por lo que cuesta, y con diálogos en castellano yo ni me lo pensaba, la verdad.


SteamWorld Dig 2

La verdad es que jugué al primer SteamWorld Dig casi por accidente. No recuerdo bien si lo regalaron en un Humble Bundle o algo así, pero recuerdo ponerlo en plan “voy a probarlo un ratito y a la cama” y me dieron como las seis de la madrugada.

Bueno, pues algo parecido me pasó con SteamWorld Dig 2. Lo estaba esperando con ganas porque es uno de esos juegos que tiene todo lo que busco: Es relativamente corto, es muy entretenido, no es especialmente difícil, farmear es entretenido y te motiva a sacar el 100%. Así que cuando se anunció para Switch casi me lo hago encima.

Si no habéis jugado a ningún juego de este estilo, esencialmente es un metroidvania. Tiene momentos en los que estarás varias horas dando vuelvas como un tonto explorando, momentos en los que no puedes farmear más y otros en los que tendrás que seguir avanzado con la historia, la cual no es muy allá,… Pero tampoco es la clase de juego que te enganche por eso. Las mecánicas de exploración están muy curradas, y en general deberáis lanzarte de cabeza a comprarlo. De hecho, como saquen una tercera parte no me lo voy a pensar dos veces.


Wonder Boy and the Dragon’s Trap

 

Bueno, supongo que debería empezar diciendo que Wonder Boy and the Dragon’s Trap es un remake de Wonder Boy III: The Dragon’s Trap (lanzado originalmente para Master System), pero en realidad da un poco igual, porque aunque se tratase de una nueva IP, Wonder Boy es una maravilla visual.

Lizardcube, que es la desarrolladora, se ha pegado un curro de agárrate y no te menees. Es decir, la Banda Sonora Original es para mear y no echar gota, y sumando eso a que los fondos y las animaciones están dibujadas a mano (¡DIBUJADAS A MANO!), a ratos te dará un pelín de síndrome de Stendhal y con razón, porque no hay nada parecido a día de hoy, visualmente hablando.

Esta imagen es una captura de gameplay. ¡DE GAMEPLAY!

Parece que estés constanemente jugando dentro de un cuadro, es una pasada, de verdad. A esto tenemos que sumarle que, tal y como me pasaba con el título que comenté antes, te motiva a sacar el 100%, la duración es ideal y está bien equilibrado en cuanto a dificultad (quizá un pelín facilón), pero estando basado en un juego viejuno, tampoco creo que pudiesen tomarse muchas libertades.

Si te lo puedes pillar físico, mejor que mejor porque trae una carátula reversible, un llavero, manual de instrucciones y algunos extras súper chulos. Tampoco es el fin del mundo si lo pillas en formato digital, pero ante la duda, ve de cabeza a por la versión física. Es de las pocas veces que he terminado un juego y he pensado “tendría que haber pagado más por él”.


Owlboy

Hilando un poco con el tema del preciosismo y los juegos dibujados a mano, voy a aprovechar para predicar acerca de Owlboy. En pocas palabras, es una puta pasada visualmente hablando. En su propio estilo, te recordará a un juego GBA llevado al extremo. Owlboy toca techo en lo que se refiere al píxel art, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que entre unas cosas y otras, han tardado casi 9 años en terminarlo. Casi nada.

Durante tanto tiempo, a la fuerza te tiene que dar tiempo a pulir todos los detalles para que te salga un juego redondo, y me gustaría decir que eso es lo que pasa con Owlboy, pero me temo que, de nuevo, en lo que más destaca es en lo visual.

No, no es un demake de Swyward Sword, aunque ojalá lo fuese.

Por desgracia, Owlboy flojea un poquitín en algunos puntos. La historia mola bastante, pero no es memorable, la música cumple, pero tampoco te la pondrías de fondo para leer un libro… En jugabilidad anda un poco justito, sin llegar a destacar especialmente y de duración cumple sin más (unas 8 horas).

Como decía antes, la historia te atrapa lo suficiente para que te de ganas de no parar hasta llegar al final y te animas a saber más de Otus, el prota, que por cierto es bastante carismático a pesar de ser mudo. Los personajes que le acompañan tiene una personalidad muy bien definida, y los enemigos dan bastante miedito. No recuerdo verme muy motivado a seguir después de terminarlo, pero tampoco guardo un mal recuerdo de Owlboy. No me quiero enrollar mucho, pero vamos que si lo ves de oferta, tírate de cabeza a por él.


Celeste

A estas alturas, decir que Celeste es un juegazo, es decir que el agua moja. Yo lo sé, vosotros lo sabéis, y si alguien que esté leyendo esto aún no lo sabe, probablemente sea porque ha estado viviendo debajo de una piedra. Si no me equivoco, se ha llevado premios a patadas, y con razón.

En lo personal, se me hizo un poco largo y eso que tampoco me vi capaz de ir a por el 100%. Quizá esa sea la única pega que tiene, pero la rejugabilidad para la mayoría de gente es un punto a favor… Así que creo que me estoy haciendo viejo.

Es más fácil de lo que parece. Más o menos.

Aunque en la mayoría de review se menciona que Celeste es muy difícil, supongo que eso va en cada uno. Yo no lo recuerdo especialmente desafiante, aunque es verdad que fácil tampoco es. Pasa un poco como con Super Meat Boy, no es que el juego sea difícil, es que tú no eres lo suficientemente bueno, así que vas a morir un puñado de veces hasta que consigas pasar, pero es normal. Eso es precisamente lo que el juego espera que hagas.

Celeste a simple vista no es más que un juego de plataformas, pero hay dos puntos en los que destaca muy pero que muy por encima del resto de juegos de su género; El primero es la historia, que habla de cómo muchas veces somos nuestro propio enemigo y la necesidad de aceptarnos tal y como somos, con lo bueno y lo malo, para poder seguir adelante. El otro punto donde sobresale, es en su Banda Sonora Original. Es increíble lo que Lena Raine es capaz de componer, me atrevería a decir que es mi segundo compositor de videojuegos indie favorito, junsto detrás de Chris Christodoulou. Tanto si quieres aprovechar alguna oferta temporal, como si prefieres pagar el precio completo, Celeste es un acierto.


Minit

Minit para mi fue el típico juego que te llama la atención, pero sin más. Un día lo ves de oferta, y le das una oportunidad. Bien hecho, yo del pasado.

Minit es un juego de aventura con una premisa la mar de interesante. Un día vas a la playa que hay cerca de tu casa y te encuentras una espada allí. La recoges, y te vas a dar un paseo… Pero pasados unos segundos, te mueres.

En Minit, luchas para romper la maldición de la espada que hace que cada día dure exactamente un minuto. ¿A que mola? Pues tendrás que conseguir llegar a nuevos puntos de inicio (si no me equivoco hay 4 o 5 en todo el mapa) para poder seguir avanzando. Conseguir unas zapatillas más molonas con las que poder correr más y aprovechar el día, y un largo etcétera.

Como podréis imaginar, es un RPG al más puro estilo The Legend of Zelda (en concreto recuerda a los de GBC), y necesitarás objetos muy variados para poder avanzar en tu aventura. De nuevo dos de los puntos más potentes de este juego son los diálogos con los personajes (tendré como 100 capturas de pantalla en mi Switch) y la historia. Su punto en contra es su duración, demasiado corto incluso para mi (poco más de dos horas). Pero si te haces con él por menos de 10€, dale caña. Te va a sacar más de una carcajada, te lo garantizo.


The Messenger

No os voy a engañar, he dejado lo mejor para el final. The Messenger es un juego del que no había oído hablar, ni esperaba, ni nada de nada. Un día vi a un par de personas en mi timeline de Twitter comentándolo y pensé “bueno, parece que está chulo”. Y así, casi por accidente, compré el GOTY de este año.

The Messenger es un juego de acción y plataformas que no intenta ser ninguna otra cosa. Sabe lo que tiene que hacer, y lo hace de maravilla. Me he llevado una alegría dentrás de otra y una sorpresa detrás de otra, y todo ha sido mejorar sin parar hasta llegar al clímax.

Algo que me sorprendió especialmente de The Messenger es que llegado a un punto piensas: “bueno, se nota que va a terminar pronto, ojalá hubiese durado más, espero que me dejen volver atrás a explorar los primeros mapas”, pero en realidad estás llegando a la mitad y el juego no ha hecho más que empezar. La banda sonora es maravillosa, la curva de dificultad es perfecta y en general creo que no me veo capaz de sacarle pegas. Nunca deja de ser un buen juego, en ningún punto flaquea y para mi se sitúa en lo más alto de su género, dando una lección al resto.

Me atrevería a decir también que el tendero de The Messenger se ha convertido en uno de mis NPC favoritos de todos los tiempos, así que ahí va un consejo: No te saltes ningún diálogo con el tendero y dale toda la conversación posible, porque merece muchísimo la pena. Me daría pena estropear alguna sorpresa de The Messenger, así que no voy a decir prácticamente nada de él, pero no podría recomendarlo con más fuerza. ¡CÓMPRALO AHORA MISMO! Porque te prometo que no te arrepentirás. Además, han anunciado este año un DLC gratuito, así que estoy deseando volver a jugarlo, algo que no me suele pasar cuando termino un juego.


GRIS, Hollow Knight, Undertale, Evoland, The Binding of Isaac, Risk of Rain, Guacamelee, Dead Cells, Wargroove Iconoclasts, Monster Boy and the Cursed Kingdom, VVVVVV…

Me he dejado un huevo de juegos indie en el tintero, pero por un motivo o por otro no han llegado a estar en este análisis. La mayoría es porque aún no los he terminado o porque me he acordado de ellos mientras escribía la despedida de estre mini-maxi análisis. Bastante me he extendido, porque pensaba hablar de tres o cuatro juegos solamente. Por cierto, he evitado dar la turra sobre Risk of Rain porque ya lo hice hace un par de años, pero me podría pegar horas y horas hablando de él. Ale, hasta la próxima.


5 comentarios

nmlss · 24/03/2019 a las 20:22

Podría escribir la misma lista pero cambiando el título por “Siete juegos indies para PS4 que deberías tener desde antes de ayer” X-D> Y más baratos, sin el Impuesto Revolucionario Nintendo.

    Aga · 26/03/2019 a las 19:25

    En general, los indies cuestan lo mismo en Switch que en las otras consolas.

Jaime · 24/03/2019 a las 22:29

Solo he jugado al Timbleweed Park y me parece GENIAL

Neimad · 26/03/2019 a las 17:33

Salvo el Minit, del resto habia oido hablar.
Me sorprende ver un comentario positivo sobre el Thimbleweed Park. Que no lo he jugado y tenía curiosidad en saber si en verdad es bueno. Que ni dios habla de él.
Y ahora me estás dando ganas de probar de verdad el Steamworld Dig 1, que sí, lo regalaron en un Humble Bundle, pero entre tanta cosa comprada sin jugar ni me puse con él.

maquinangel · 06/04/2019 a las 6:19

Me ha encantado. No tengo Switch, pero la mayoría están en Steam, así que hay oportunidad de jugarlos. The Messenger me recuerda mucho a Ninja Gaiden, me encantaría que tuviera lo de las sombras como en su segundo juego, eso estaría genial, se ve muy bien y parece que tiene algo de RPG, con esto ya me lo vendiste, es puro amor y arte para los que nos gustan los 8 bits, de verdad lo voy a probar. Gracias por el artículo.

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